domingo, 6 de septiembre de 2009

Pedir licencia

En la primera sesión ordinaria de la LXI legislatura en la cámara de diputados, un tema generó una profunda discusión entre los legisladores. Ocho diputadas y dos diputados, solicitaron licencia indefinida para separarse de sus cargos.
El punto de acuerdo fue ampliamente discutido en la sesión. Varios oradores, la mayoría mujeres, expresaron sus puntos de vista respecto a la decisión de sus colegas. Voltaire, Olimpia de Gouges, Sor Juana Inés de la Cruz, entre otros ilustres personajes, engalanaron las intervenciones de los legisladores y aderezaron un debate extenso.
Una propuesta del diputado Ramírez Marín (PRI, 3 circ.) sería aprobada: turnar el asunto a la Junta de Coordinación Política para su discusión posterior. En pocas palabras, de momento, no prosperó la petición de los solicitantes. Fue rechazada.
Apenas en Agosto, Rocío García Gaytán, Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres advertía y juzgaba como  "lamentable" que algunas mujeres admitan "prestar sus nombres" para cumplir con cuotas de género. Una vez que se consumó la solicitud de licencia por parte de las legisladoras, INMUJERES abundó en el rechazo a la utilización de "recursos legaloides" para evitar sanciones del IFE.
Otras legisladoras han calificado la solicitud como "una traición al género", y consideran "lamentable que las mujeres sigan siendo relegadas en el ámbito de la política". Hoy, lo único cierto es que los suplentes de las llamadas "incubadoras", tendrán que esperar la decisión que tome la Junta de Coordinación Política. 
 
El Dato
Comunicación social del PVEM adelantaba en el último párrafo del boletín 173/09, fechado el 29 de agosto (antes de que se presentaran las solicitudes de licencia), que Eduardo Ledesma Romo (suplente de su hermana, Laura Elena) sería integrante de la fracción verde.

Historia
Esta no es la primera ocasión que se discute el tema. Hace apenas seis años, en la LIX legislatura, en la segunda sesión, la diputada Yvette Salazar Torres del PVEM, cedió su lugar a su suplente varón. También en 2006, comenzando los trabajos de la LX legislatura, la senadora Irma Ortega Fajardo, del Partido Verde, solicitó (y consiguió) licencia para ausentarse de su cargo, que sería ocupado por su suplente, también varón. 
En ese entonces, Jaqueline Peschard, hizo un recuento de lo que entonces denominó: "Fraude a la ley", advirtiendo que el fenómeno también ha ocurrido en las legislaturas locales.

¿Qué dice la ley?
Los legisladores que han solicitado licencia al principio de las distintas legislaturas, tienen algo en común: son electos por la vía plurinominal. Esta práctica, podría ser un argumento que abone en contra de la existencia de los diputados por el principio de representación proporcional.
El artículo 220 del COFIPE, señala que las listas de candidatos a diputaciones plurinominales, se construyen en bloques de 5, alternando ente géneros. Esto asegura que cada género contará por lo menos, con el 40 por ciento de las candidaturas. Además, el RPGICGEUM, en su artículo 48, dice que: "sólo se considerarán licencias por causas graves".
En suma, solicitar licencias es perfectamente legal y recurrente. Y criticable.

Si se otorgan las licencias..

- Aunque el PVEM es la tercera fuerza política de la II circunscripción,  no tendrá legisladoras que representen los intereses de Ags, Coah., Gto., N.L., Qro., SLP, Tamps, y Zac.
- El 28 por ciento de la bancada del PVEM, abriría paso a sus respectivos suplentes.


¿Ustedes qué opinan?
Dantrix

6 comentarios:

Carlos Martínez Velázquez dijo...

Buen punto... legal sí y criticable también.
Ahora lo criticable está en 2 vertientes según entiendo, la primera es por representación, el individuo vota por alguien para que lo represente y al final acaba siendo representado por otro. Incluso por elección pluri ocurre, México, al tener lista cerrada sabes ex ante quiénes son los cansidatos. Por otro lado está la discusión de género, es cierto que se utilizan a mujeres para cubrir cuota, pero el cambalache político responde a intereses por encima de la cuota... regunta existen casos que dejen curul a mujeres?

Dantrix dijo...

Efectivamente. Los dos diputados del PVEM, cederían su lugar a dos mujeres.

Poncho dijo...

OK... coincido contigo, Dante. Es una de tantas cosas alegadamente turbias que existen en México y que, aunque amparados por la ley, no son -necesariamente- éticamente justificables.

Lo cierto, y que llevo pensando algunos días desde que leí tu post es que el problema es que la sociedad machista mexicana obligan a crear leyes como el artículo 220 de la COPIFE. En mi muy humilde opinión es un tipo de "misoginia inversa", ¿sabes? Si de acuerdo a la Constitucion, todos poseemos los mismos derechos y obligaciones, por qué tiene que existir un reglamento específico rigiendo las plazas de diputados plurinominales y asegurándose que haya igualdad de género. ¿Qué no se supone que no debe haber discriminación sexual en un principio?

Ni hablar. Insisto, en mi opinión, es la misma sociedad que obliga la existencia de estas leyes y, de maneras indirectas, promueve este tipo de situaciones, como las "incubadoras". ¿No crees?

Dantrix dijo...

Tienes un punto. Estoy de acuerdo que regular un tema como las cuotas de género, puede generar incentivos negativos en varios sentidos, tanto a hombres como a mujeres, desviando el punto de mira de lo verdaderamente importante: la llegada de los más capaces.

Desgraciadamente, nuestra clase política vive de paliativos a corto plazo. Soluciones temporales, y muchas veces, además, chafas.

Por ejemplo, la nueva iniciativa que presentó el PAN el martes pasado, ofrece resolver el problema de las "incubadoras" asegurando que los suplentes sean del mismo género que el titular de la fórmula, cuando el fondo del asunto, el verdadero problema, es la simulación de la representación.

¿Qué importa si los suplentes son del mismo género o no? Si seguimos permitiendo la sustitución flagrante de representantes electos, independientemente del tema de cuotas, seguiremos padeciendo una suerte de teatro guiñol legislativo.

Poncho dijo...

Ese es el problema con gran parte de la legislación mexicana: se trata de solucionar estas situaciones turbias empleando "parches" que, evidentemente, tienen inconvenientes y lagunas legales, y, a final de cuentas, son sencillamente ridículos.

Poncho dijo...

(Sorry... lo corté antes de terminar la idea).

Esto de las leyes de discriminación inversa y los "parches" se da porque no permitimos la evolución natural de la sociedad y la promoción de los valores de igualdad (OK, suena utópico, pero la única forma de garantizar un cambio contundente en la sociedad... o en el gobierno, es permitir la desaparición del paradigma colectivo... y está cabrón).

Publicar un comentario

Comenta!